Cuando llegaste

Cuando llegaste fue mejor que esa primera vez que nos miramos. Más de improviso, más esperado, tal como quise que fuera mientras aun no llegabas.
Más nervioso, menos distante, con más corazón que mente, con más que recordar y menos que descubrir.
Más real y con menos expectativas.
Cuando llegaste no fue tanta la sorpresa. Quería creer que vendrías por mí de nuevo.
Fue ahí cuando saqué pasaje para los dos... esta vez no fue a Buenos Aires, sino que derechito al cielo.
Voz cansada al otro lado del teléfono. Voz asustada a éste. ¿Cómo estás?¿Cómo te ha ido?¿Cómo, ya te olvidaste de mi voz?Tengo mala memoria, pero algo así nunca se me olvida. Voz coqueteando desde el otro lado del teléfono, voz de "no creer tanta suerte" de éste.
Varias voces, varios tipeos, muchos mensajes y algunos e- mail, cada día más real y más extraño. Cada día una duda menos, cada minuto un beso más urgente para entregar. Nadie podía creerlo, ella sí, siempre lo quiso, tenía que suceder.
Nunca supo si pasaron días, horas o solamente minutos, nuevamente abrazados y esta vez si lograba creer. Esta vez si lo esperaba, y ya no era solamente lo que soñaba. De nuevo un beso, todavía igual de nervioso, nuevamente dos, tres, cuatro... quién sabe cuantos más, nadie los contaba.
Voz cansada al otro lado del teléfono, ojos brillantes al cruzarse de nuevo las miradas. Era real, tan real que nadie habló nunca más de que se terminaría alguna vez. Tan real que parecía un sueño de esos que tuvo mientras esperaba que llegaras. Lo soñó durante varias noches, tenía que ser cierto.


1 comentarios:
Mucho sentimiento señoritaaa !!
Un abrazo desde México !!
Publicar un comentario en la entrada
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
Enlaces a esta entrada:
Crear un enlace
<< Página principal