te quiero decir..

Abrir los regalos y sentarme con tu recuerdo. Cosa extraña, cosa hermosa.
Te siento en el aire, pero me gustaría serlo también para abrazarte.
Te siento conmigo pero no paro de extrañarte. Feliz navidad mi estrella en el cielo.
Feliz Navidad a ti, que me dejaste un vacío en el alma de esos que ni el tiempo logra llenar.
Feliz Navidad a ti, que me dejaste un vacío en el alma de esos que ni el tiempo logra llenar.
Hasta un regalo te dejo, aunque quizás ya lo conoces... tu "Testamento Vital" para mi.
Te quiero decir que te abrazé, fuerte así como te gustaba a ti que lo hiciera. Claro que fue después de un beso "gordo" de los que te daba cuando chica. Asi, igualito, llena de dulce en la boca. Después me contaste un montón de cosas y yo te miraba sin poner atención pero reparando en tus lentes. Gruesos, grandes, con un aumento gigante pero que se te veían bien de todos modos. Eras tan hermosa y sé que aun lo eres, sólo que no nos hemos visto.
Te quiero decir que estuvimos hasta tarde con el tata. Que comió más cosas de las que te hubiera gustado que comiera. Que se tomó mil fotos con tus nietas regalonas y que, sin querer, te dejamos el espacio a ti. Que a las doce nos abrazamos y brindamos por el nacimiento de ese niño en un pesebre, pero una lágrima cayó de todas maneras al sonar las campanas de esa hora.
Te quiero contar que me regalaron varias cosas, mucha ropa, muchos libros, muchas cremas. Lo que a mi me gusta desde siempre. Pero que extrañé como nunca tus galletas, esas en caja y que, ultimamente llegaban añejas.
Te quiero decir Feliz Navidad. Que te extraño y que te adoro cada día un poco más. Que tu recuerdo no me duele pero sí me sigue reclamando un abrazo tuyo. Parezco loca, estoy convencida que me lees, tal y como cuando me pongo el 'pen' y escuchamos juntas 'Testamento Vital'. "Ya sabes, en fin.. nuestro pequeño milagro"
Cuando todo oscurezca,
él escucha, habla ella,
cuando la tarde naranja desenrede la madeja,
cuando mi cuerpo tirite y tenga lista la maleta
has de disponer que abran las ventanas y me dejen marchar,
que la noche no duela.
Me despedirás y arderé en una estrella.
Y celebrarás este pequeño milagro.
Han pasado algunos años desde la última promesa,
ella se marchó y dejó olvidado un cuerpo dormido.
Soñaremos que una noche a ella le pinchó la rueca y no despertó.
Y a él sólo le queda celebrar esta última ofrenda,
la despedirá y arderá en una estrella y celebrará este pequeño milagro,
su pequeño milagro.
Él ha abierto las ventanas, y ella se aleja sonriendo,
imagina mientras la tarde naranja va cayendo.
Elegimos el camino, también al fin del trayecto,
y ahora a celebrar, a la luz de una estrella vespertina y azul,
la hazaña de estar vivos,
conocerte aquí, todo aquello que fuimos,
ya sabes, en fin,
nuestro pequeño milagro,
[Ismael Serrano.Testamento Vital]



