como te digo...
Y cómo te digo ahora que no soy quien tú crees. Detrás de la capa de maquillaje, detrás de los sueños que te cuento, detrás de los besos que no te doy todavía, por miedo a que se caiga esa coraza y descubras lo " poco recomendable" que me volvió el tiempo.
Nueve y media de la noche y ya te debes ir. apagas el cigarro, me dejas dormida mientras te alejas. Un beso en mi frente, dos más, y yo despierto justo para verte cruzar el umbral.
Tardes completas, sueños a medias. Yo no soy lo que tú quieres. Hace tres noches y dos segundos que me convencí de eso, pero no quiero que te vayas.
¿Cómo te lo digo ahora? que por fin llegaste para quedarte, cuando son las nueve y cuarto y aun no te mueves de mi lado. Siempre pasa, siempre me pasa lo mismo.
Sueñas con que soy una princesa, me miras como lo más frágil. Me cuidas sólo como yo sé cuidarme. Y si llegan las doce y me encuentras como sólo yo logro verme. Sin los zapatos de cristal corro un poco más a prisa, sin el vestido de ruedos sólo me veo como soy. Decepcionada, cansada de buscar lo que no encuentro, terriblemente libre, absolutamente sola.
Te veo con ganas de salvarme, de mí, de mis tonteras, de todo. ¿Cómo se hace eso cuando las alas se me quedaron perdidas en algún bar de República?¿Cuando el pasado corta como vidrios filosos?
¿Qué hago contigo cuando la noche se ponga oscura y yo sólo quiera salir corriendo a buscar la nada?
¿Qué hago conmigo si llego a atarme como no quiero?
¿Que hago con un tú y con un yo si se vuelve nosotros?
Lo mío es jugar a perder aunque llegue primera en la carrera. Lo mío es no buscar para no llegar a decepcionarme. Lo mío es no soñar, porque los sueños más hermosos duelen cuando despiertas. ¿Ves que no soy recomendable?
Lo tuyo es seguir mis pasos, casi como hipnotizado. Lo tuyo es quererme sin siquiera pensar en que se acabe. Lo tuyo soy yo, poco a poco. Y me entra la duda junto con un abrazo "Pero si faltas, cómo me salvo?"
Nueve y media de la noche y ya te debes ir. apagas el cigarro, me dejas dormida mientras te alejas. Un beso en mi frente, dos más, y yo despierto justo para verte cruzar el umbral.
Tardes completas, sueños a medias. Yo no soy lo que tú quieres. Hace tres noches y dos segundos que me convencí de eso, pero no quiero que te vayas.
¿Cómo te lo digo ahora? que por fin llegaste para quedarte, cuando son las nueve y cuarto y aun no te mueves de mi lado. Siempre pasa, siempre me pasa lo mismo.
Sueñas con que soy una princesa, me miras como lo más frágil. Me cuidas sólo como yo sé cuidarme. Y si llegan las doce y me encuentras como sólo yo logro verme. Sin los zapatos de cristal corro un poco más a prisa, sin el vestido de ruedos sólo me veo como soy. Decepcionada, cansada de buscar lo que no encuentro, terriblemente libre, absolutamente sola.
Te veo con ganas de salvarme, de mí, de mis tonteras, de todo. ¿Cómo se hace eso cuando las alas se me quedaron perdidas en algún bar de República?¿Cuando el pasado corta como vidrios filosos?
¿Qué hago contigo cuando la noche se ponga oscura y yo sólo quiera salir corriendo a buscar la nada?
¿Qué hago conmigo si llego a atarme como no quiero?
¿Que hago con un tú y con un yo si se vuelve nosotros?
Lo mío es jugar a perder aunque llegue primera en la carrera. Lo mío es no buscar para no llegar a decepcionarme. Lo mío es no soñar, porque los sueños más hermosos duelen cuando despiertas. ¿Ves que no soy recomendable?
Lo tuyo es seguir mis pasos, casi como hipnotizado. Lo tuyo es quererme sin siquiera pensar en que se acabe. Lo tuyo soy yo, poco a poco. Y me entra la duda junto con un abrazo "Pero si faltas, cómo me salvo?"


